Nuestra historia

Todos pueden compartir el bien.

AARP fue fundada por Ethel Percy Andrus
cuando tenía 73.

"El desafío, ponernos a la altura de nuestra propia reputación, creer lo mejor del prójimo y, tal vez, al hacerlo podremos ayudar a crear el bien, a fin de experimentar, explorar, cambiar y crecer."

Ethel Percy Andrus

Nuestros comienzos

AARP siempre se ha dedicado al servicio. La Asociación fue fundada por una voluntaria, la Dra. Ethel Percy Andrus, hace más de 50 años, y hasta hoy la guía una Junta Directiva compuesta íntegramente por voluntarios y un Consejo de Política Nacional. Cada una de las 53 oficinas estatales de AARP (que incluyen el Distrito de Columbia, Puerto Rico y las Islas Vírgenes) recibe dirección y apoyo de un Consejo Ejecutivo compuesto por voluntarios y un amplio equipo de voluntarios. AARP también administra varias de las principales iniciativas de voluntariado. Sin embargo, AARP reconoce que muchos "baby boomers" (los nacidos entre 1946 y 1964) y estadounidenses mayores ya retribuyen a sus comunidades a su propia manera, y que una "posición" voluntaria normal no es adecuada para todos. Con tiempo limitado y una amplia variedad de intereses, muchas personas buscan opciones de voluntariado más flexibles. Por eso AARP estableció Compartir es Vivir. Compartir es Vivir honra el principio rector de la Dra. Andrus: "servir, no ser servido", pero amplía las maneras tradicionales para ofrecerse como voluntario al conectar a las personas con actividades simples, oportunidades de tiempo flexible y una amplia variedad de intereses. Consulte todas las maneras en que puede usar hoy en su comunidad su experiencia de vida, habilidades y pasiones.

Información acerca de Ethel

  • Vivió la vida siguiendo un lema: "servir, no ser servido", que sigue siendo el lema de AARP.
  • Fue educadora durante muchos años y la primera mujer directora de una escuela secundaria en California.
  • Fundó AARP en 1958, a los 73.
  • Fue incluida en el Salón de la Fama Nacional de la Mujer en 1993.

"Recuerden, una persona con fe y amor por sus semejantes es igual a la fuerza de noventa y nueve con intereses egoístas".

Ethel Percy Andrus